La Argentina política vivió desde el 29 de marzo de 1962 hasta el 11 de octubre de 1963 un período de paz pactada, dentro de una continuidad institucional aceptada por los que
detentaba el poder: las Fuerzas Armadas. Mientras el comandante en Jefe del Ejército, general Raúl Poggi, acariciaba el bastón de mando presidencial y llevaba varias pruebas de
la banda que lo acreditaría en pocos minutos como primer magistrado en la Casa Rosada, el presidente provisional del Senado, senador por Río Negro, José María Guido, juraba ante
la Corte Suprema de la Nación en el Palacio de los Tribunales como nuevo presidente. La maniobra urdida por el ministro de Defensa de Frondizi, Rodolfo MArtínez, y el ministro
de la Corte Suprema, Julio Oyhanarte, en la que no estuvo ajeno Roberto Etchepareborda, último ministro de Relaciones Exteriores, tomó de sorpresa al poder militar, a los
sindicatos y a la sociedad argentina.
Recordemos que la elección del 18 de marzo de 1962 empujó la caída de Frondizi; los votos del peronismo, que se había presentado con diferentes denominaciones (Unión Popular,
Tres Banderas, Laborista) había alcanzado en el orden nacional 2.530.000 votos contra 2.425.000 de la UCRI y 1.753.000 sufragios del Radicalismo del Pueblo (UCRP). En Misiones,
Salta y Neuquén, el triunfo fue de los neoperonistas, en tanto que el peronismo ortodoxo había logrado las gobernaciones de Tucumán, Chaco, Santiago del Estero, Río Negro y
Buenos Aires.
En el despacho, esperaban al presidente Guido civiles, militares y los comandantes en jefe de las tres armas, quienes le impusieron en un acta, una serie de compromisos, en
primer lugar, anular las elecciones del 18 de marzo. Cumplió, ya que fue su primer acto de gobierno enviar intervenciones a todas las provincias colaborando estrechamente en su
función el ministro del Interior, Rodolfo Martínez y su subsecretario, Mariano Grondona. El Congreso Nacional sólo se reunió para modificar la Ley de Acefalía y luego entró en
un receso obligado.
Producido el derrocamiento de Frondizi, la CGT emitió un documento titulado Por el respeto a la voluntad popular y a la Constitución, en el que expresaba la preocupación de "la
Comisión Provisoria de la Confederación General del Trabajo ante los acontecimientos que conmueven al país, traducidos en el brutal desconocimiento de un pronunciamiento
comicial de intachable desarrollo, vulnerando la esencia del régimen democrático; la amenaza ya cierta de la completa subversión del orden constitucional y la destrucción de las
instituciones básicas de nuestro sistema republicano y democrático de gobierno para sustituirlo por un poder militar dictatorial". A partir de este documento la reacción contra
Guido se acentuaría a través de los planes de lucha.
Los ministros se sucedían. A Federico Pinedo, que sólo duró dos semanas, luego de una serie de medidas de tal magnitud que produjeron en el sistema económico-financiero
profundos cambios, lo reemplazó Álvaro Alsogaray. Entre abril y septiembre se trató de implementar un plan con el objeto de normalizar institucionalmente el país. La dificultad
residía en el seno del ejército, donde se perfilaban dos tendencias: una, propugnada por el retorno a la vida política, donde si bien estaban de acuerdo en que el peronismo no
debía llegar a gobernar, sí creían en cambio que debía buscarse la forma de permitírsele expresar y actuar como oposición; la otra, creía en la necesidad de una larga dictadura
militar de represión al peronismo y al comunismo.
Se sucedieron varios comandantes en jefe del Ejército hasta que, entre el 17 y el 23 de septiembre, las posiciones y las luchas armadas en Plaza Constitución, Parque Chacabuco y
Parque Avellaneda, con vuelos rasantes y tanques intimidatorios, tuvieron color: azules los de la primera posición y colorados los de la segunda. Finalmente, los colorados se
rindieron dando lugar a detenciones, pases a retiro de jefes y oficiales involucrados con la fracción derrotada.
Se hicieron cargo de la comandancia de Ejército tres generales azules: Juan Carlos Onganía comandante en jefe, Benjamín Rattenbach secretario del arma y Julio Alsogaray
subsecretario. La Marina se mantuvo neutral.
Cambios en el elenco ministerial: Rodolfo Martínez fue nombrado nuevamente ministro del Interior. El grupo azul produjo el célebre Comunicado 150, y cuya autoría reconoció, más
tarde, Mariano Grondona. En él se sostenía la necesidad a la subordinación militar al orden civil, el retorno al gobierno de la Constitución y elecciones libres sin
proscripciones. Decía, entre otros conceptos: "Las Fuerzas Armadas no deben gobernar (...), el ejército se constituirá en sostén de los derechos del pueblo custodio de sus
libertades (...) confiamos en el poder civil, creemos en nuestro pueblo (y en la) efectiva vigencia de la democracia y definitiva reconciliación de los argentinos". Este fue el
último mensaje radial de los azules antes de la derrota de los colorados. El 19 de mayo de 1962 se dictó el decreto 4.420, refrendado por los ministros y secretarios de Estado,
sobre reorganización de los partidos políticos, ante "la necesidad de llevar adelante sin demora el proceso de reorganización institucional". Se fijaban 120 días para cumplirlo.
El 24 de julio el decreto 7.162/62 dio a conocer el Estatuto de los partidos políticos, cuyo objeto era "negar el reconocimiento y actuación en el orden electoral de aquellas
agrupaciones caracterizadas por su organización antidemocrática y su tendencia totalitaria de derecha o de izquierda". Este decreto fue modificado por los decretos del 13 de
agosto Nº 8.162/62 y sustituido por el decreto ley del 19 de noviembre Nº 12.530/62.
También durante este gobierno se puso nuevamente en vigencia el decreto ley 4.161/56 que prohibía en todo el país la propaganda y difusión de la doctrina y elementos de
afirmación ideológica peronista. El 13 de agosto de 1962 el decreto 8.161 prohibía "la acción nefasta y subversiva del comunismo que pretende socavar los elementos de nuestras
instituciones libres".
El triunfo de los azules permitió instrumentar un frente político que agrupara diferentes partidos. El 8 de marzo de 1963 el partido Unión Popular (peronista) consiguió la
personería jurídica. Su secretario general, Raúl Matera, y dirigentes de los partidos Radical Intransigente, Demócrata Cristiano, Unión Federal y Conservador Popular se
reunieron con el objeto de constituir un nuevo frente, Nacional y Popular. El 3 de mayo el Frente quedó constituido. Además se acoplaron otros partidos: Laborista, Tres
Banderas, Blanco y Justicialismo; fueron parte del Frente los 62 Gremios, la CGT y la Confederación General del Trabajo Antártica.
El 24 de mayo Perón dio a conocer la fórmula presidencial: Vicente Solano Lima-Carlos Sylvestre Begnis. Frondizi, desde Bariloche, aprobó los candidatos del Frente.
Un sector de la Unión Cívica Radical, no satisfecho con los nombres y liderado por Oscar Alende, se separó del Frente con su propia fórmula: O. Alende-C. Sylvestre Begnis. El
candidato a vicepresidente renunció y aceptó la candidatura y aceptó la candidatura con V. Solano Lima. Otra deserción: el Partido del Movimiento del Frente Nacional, apoyado
por los laboristas, proclamó al general León Justo Bengoa como presidente. Poco a poco el Frente Nacional y Popular comenzó a disolverse.
Perón ordenó votar en blanco en las elecciones del 7 de julio de 1963. Lo que quedaba del Frente decidió la abstención, medida a la que se adhirió Frondizi. En el diario La
Prensa del 30 de mayo de 1963 apareció una carta de Arturo Frondizi a Oscar Alende, desde Bariloche, a raíz de su actitud. Allí le decía: "Desde que el radicalismo intransigente
se ha manifestado como expresión política diferenciada, ha adoptado por objetivo fundamental unir las capas populares y orientar la participación de los trabajadores hacia las
grandes soluciones nacionales (...). Toda actitud que excluya la participación orgánica del justicialismo en la construcción de una gran nación conspira contra la República,
contra el pueblo y contra la esencia misma del radicalismo".
El 2 de enero de 1962 aparece un nuevo partido político formado por distintos grupos de opinión con el propósito de llevar como candidatos a presidente al general Pedro Eugenio
Aramburu. Se llamó UDELPA (Unión del Pueblo Argentino) y se unió a la Democracia Progresista con la fórmula Aramburu-Horacio Thedy.
La Federación de Partidos de Centro (conservadores) presentó su binomio Emilio Olmos-Emilio Jofre. La Unión Cívica Radical del Pueblo eligió el 19 de marzo como candidatos a
Arturo Umberto Illia-Carlos Humberto Perette. Este partido seguía liderándolo Ricardo Balbín.
El general Osiris Villegas, azul, ocupó el ministerio del Interior y las elecciones se realizaron, tal como se había fijado, el 7 de julio de 1963. El 18 de mayo se dictó el
decreto 4.046/63 en el que se prohibía a la Unión Popular (neoperonista) a presentar candidatos a la Presidencia y a Senador Nacional.
El partido Socialista se había fraccionado en dos: el Socialista Argentino, con Alfredo Palacios y Ramón I. Soria, y el Socialismo Democrático, con Alfredo Orgaz y Rodolfo
Fitte. La Democracia Cristiana publicitó la fórmula Horacio Sueldo-Francisco Cano. En los comicios nacioanales se aplicó el sistema de representación proporcional, dejando de
lado el de lista incompleta.
A pesar de las proscripciones, el llamado a elecciones fue recibido por la población con entusiasmo. El total de los votos emitidos fue de 9.710.116, representando el 85% del
total de inscriptos (11.356.240 electores).
La UCRP (Unión Cívica Radical del Pueblo), representada por la fórmula Illia-Perette, obtuvo 2.441.064; la UCRI (Radicalismo Intransigente), 1.593.992; UDELPA (Aramburu),
728.662; Demócrata Progresista, 633.934; Partidos del Centro, 499.822; Demócrata Cristiano, 324.723; Socialista Argentino, 288.339; Socialista Democrático, 258.787; votos en
blanco, 1.827.464.
Debido al número de votos en blanco, al día siguiente la Cámara Nacional Electoral resolvió que "los votos en blanco debían computarse como válidos a los efectos de los cálculos
necesarios y para establecer el mínimo del 3% del total de sufragios emitidos en el distrito para participar en el ordenamiento y en la distribución de cargos". La Unión Cívica
Radical del Pueblo obtuvo 169 de los 239 electores presidenciales necesarios. Logró el 25,15%. La abstención peronista fue segundo con el voto en blanco, con 19,42%.
Así concluía un período de transición inestable. El presidente Guido logró su objetivo: llegar a cumplir las cláusulas constitucionales, si bien con proscripciones que
redundarían en incertidumbre permanente.
HECHOS NOTABLES
1962. El 6 de junio el Fondo Monetario Internacional acordó un crédito "stand-by" a la Argentina. El sábado 14 de julio, en Miami Beach, Norma Beatriz Nolan, representando a la
Argentina, fue elegida miss Universo. En agosto falleció Marilyn Monroe, de 26 años, tras haber ingerido una dosis excesiva de barbitúricos. En el mismo mes, el 23, es detenido
en Buenos Aires el dirigente metalúrgico Felipe Vallese, que muere torturado. Fallece Eleanor Roosevelt. Brasil gana por segunda vez consecutiva el campeonato mundial de fútbol.
El 24 de septiembre Guido nombra al general Juan Carlos Onganía comandante en jefe del Ejército. El 14 de noviembre fallece el escritor Manuel Gálvez. El nadador Luis Alberto
Nicolau marca el nuevo récord mundial de natación en diciembre, en Río de Janeiro. En enero de 1963 el presidente de Francia, Charles De Gaulle, se opone al ingreso de
Inglaterra al Mercado Común Europeo. En febrero, la CGT reclama la libertad de todos los presos políticos. En marzo, Frondizi es trasladado a Bariloche. El 21 de mayo, José
Martínez de Hoz es nombrado ministro de Economía. El 3 de junio muere Juan XXIII no sin antes haber puesto en marcha el Concilio Ecuménico y ofrecido, con las encíclicas Mater
et Magistra y Pacem in Terris, muestras conmovedoras de su pasión por unir a todos los seres humanos. El 21 le sucede Paulo VI. En julio el vapor "Ciudad de Asunción" se hunde
cuando se dirigía de Montevideo a Buenos Aires, desapareciendo con él 50 víctimas de las dos nacionalidades.