Las renuncias de Héctor J. Cámpora y Vicente Solano Lima parecieron estar conversadas y decididas de antemano; las palabras de Perón agradeciendo el "honroso gesto" así lo hacen
pensar. El viejo caudillo, el mismo día, 13 de julio de 1973, desde su casa en Gaspar Campos, Vicente López, "conocida" la actitud del presidente y del vice, afrima: "han dado
al país el ejemplo más preclaro y más honroso (...); hombres así enorgullecen a las organizaciones políticas donde nacen estos gestos de grandeza individual y personal que son
todo un ejemplo para la ciudadanía argentina". Renuncia el vicepresidente provisional del Senado, Alejandro Díaz Bialet, embarcado precipitadamente para Europa, y de acuerdo con
la Constitución Nacional, artículo 75 y la ley de acefalía 252, le corresponde al presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri, yerno de López Rega, el tercero en el orden
de sucesión, ocupar el cargo de presidente en vista de la acefalía producida. Lo hace el mismo 13 de julio. La derecha peronista, encabezada por José López Rega, había triunfado
en el antagonismo producido desde el advenimiento de Cámpora al Gobierno Nacional. La puja por obtener el segundo término de la fórmula, ya que Juan Domingo Perón era el
candidato mítico, provocó grandes desencuentros. Hasta se habló de una combinación con Ricardo Balbín para lograr un gobierno de coalición. El 4 de agosto, en el Congreso
Nacional Justicialista, ganaron los peronistas ortodoxos al consagrar a María Estela Martínez como compañera de su esposo en el binomio presidencial. La fórmula Perón-Perón, fue
otro triunfo del ex cabo de policía José López Rega, ahora ministro de Bienestar Social y el personaje de mayor influencia sobre Perón.
Las elecciones se realizaron el 25 de septiembre. El matrimonio Perón-Perón obtuvo el 61,85% de los votos; Balbín-Fernando de la Rúa (UCR), el 24,2%; Manrique- Martinez Raymonda
(Alianza Popular Federalista), el 12,19%. Dos días después moría asesinado el Secretario General de la CGT, José Ignacio Rucci. Lo reemplazó Adelino Romero, que duró poco en el
cargo pues murió el 1 de julio de 1974 de un infarto.
Inmediatamente, al día siguiente de los comicios, se hizo cargo de la jefatura de la Policía Federal un general "duro", Miguel Ángel Iñiguez. Eran las vísperas de la lucha
encarnizada entre los Montoneros y las 62 Organizaciones. El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fue declarado ilegal. Los Montoneros, por su parte, se atribuyeron el
asesinato de Rucci.
El 12 de octubre el general Juan Domingo Perón asumía por tercera vez la Presidencia de la Nación, después de 18 años de ostracismo y hasta de la prohibición de usar su nombre
con fines políticos. Volvía al bastón y a la banda presidencial acompañado en la asunción por los ex-presidentes Frondizi, Guido, Illia y Cámpora. En función ejecutiva ratificó
a los ministros nombrados por Lastiri y dio total apoyo al programa económico del ministro José Ber Gelbard. En diciembre de 1973, refiriéndose al Plan Trienal, marcó los puntos
básicos de su proyecto:
La plena vigencia de la justicia social.
Una fuerte expansión de la actividad económica.
Una alta calidad de vida.
La unidad nacional.
La democracia real.
La recuperación de la independencia económica.
La integración latinoamericana.
El 1 de mayo de 1974, después de su discurso inaugurando el 99º período legislativo, se asomó a los históricos balcones de la Casa Rosada donde su vista pudo contemplar, una vez
más, aquellas multitudinarias concentraciones en que las destempladas voces coreaban su nombre, y recordando aquellas imágenes del 17 de octubre, donde su ronca voz de pausas
alargadas encontraba el coro frenético, desbordado de sus "compañeros". Ahora los años habían cambiado algunos sectores de sus simpatizantes; tampoco su aspecto era el mismo: a
través de un vidrio a prueba de balas, Perón quedaba separado del calor humano de la multitud.
La paz de antes, cuando Perón fascinaba con su discurso, había concluido. Se vivía en la inseguridad, en medio de amenazas, bajo el terror de conflictos violentos. En esa
reunión, en uno de los ángulos de la Plaza de Mayo estaban la juventud peronista y los Montoneros. Enseguida lo llenaron de insultos y gritos interrumpiendo su palabra ("qué
pasa, qué pasa, qué pasa general, que está lleno de gorilas el gobierno popular..."). Perón, irritado, molesto, y criticándolos directamente, los echó de la plaza diciendo: "El
gobierno está empeñado en la liberación del país, no solamente del colonialismo, sino también de estos infiltrados que trabajan adentro y traidoramente son más peligrosos que
los que trabajan afuera. Hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que lucharon durante veinte años". La respuesta no se hizo esperar, los grupos
juveniles se retiraron de la Plaza. Fue el último discurso que sus "muchachos" fueron a escucharle.
En la provincia de Buenos Aries echó al gobernador Bidegain (camporista), a quien sucedió el vicegobernador Victorio Calabró (peronista histórico). En febrero, en Córdoba,
habían sido derrocados el gobernador Obregón Cano y el vicegobernador y sindicalista Atilio López; el golpe lo realizó el jefe de la policía provincial, coronel Antonio Navarro.
Se sucedían episodios alarmantes a los ya producidos recientemente. En enero de 1974, el ERP, había atacado un regimiento en la localidad bonaerense de Azul con numerosos
muertos y heridos. Dicha organización había sido responsable del secuestro y muerte del dirigente de la empresa automotriz Fiat, Oberdan Sallustro. En dicho acto habían logrado
alzarse con 14 millones en concepto de rescate. La violencia se confundía entre sectores del propio Movimiento. Fueron asesinados gremialistas, un juez y el sacerdote Alberto
Mugica. También serían derrocados los gobernadores de Mendoza, Martínez Baca y Cepernic en Santa Cruz.
El 11 de marzo de 1974, las regionales de la Juventud Peronista celebraron el primer año del triunfo de Cámpora, reuniendo en el homenaje a 40.000. En dicho acto habló el líder
de la juventud peronista Rodolfo Galimberti: "Cuando había que luchar contra la dictadura, éramos la juventud maravillosa, ahora somos los infiltrados". Por su parte, el jefe
montonero Firmenich pretendió "echar aceite" sobre los encrespados ánimos: "este acto significa recuperar a Perón". La respuesta no se hizo esperar, un decreto ordenaba
secuestrar el órgano de prensa de la juventud peronista, El Descamisado.
La triple A (Alianza Anticomunista Argentina) que dirigía López Rega, estaba en plena acción, siendo autora material de muchos de los actos violentos citados, como otros más. Se
reconoció como autora material de la colocación de la bomba que hirió gravemente al senador radical Hipólito Solari Yrigoyen, por haber defendido a presos políticos y
gremialistas durante la anterior dictadura militar.
Perón gobernó durante siete meses. Su salud declinaba. En su viaje al Paraguay se había mojado por la lluvia. El 22 de junio, cuando debió guardar cama, se dio la noticia de que
sufría de "un ligero resfrío". Siguió una semana de incertidumbre en la que la población sospechaba que no era verdadera la noticia sobre su real estado físico. El 29 de junio
procedía a delegar el mando.
Dos días después, el 1 de julio, María Estela Martínez de Perón, vicepresidenta, anunciaba por radio y televisión la muerte de Juan Domingo Perón. La CGT y las 62 Organizaciones
dispusieron un inmediato para general. El gobierno nacional decretó duelo nacional. Desaparecía el más querido y odiado líder argentino.
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