Un rompehielos es un barco especial diseñado para moverse y navegar a través de mares y ríos cubiertos por el hielo.
Para que un barco sea considerado rompehielos requiere tres componentes: un casco especial reforzado, una forma del casco que le facilite
dispersar el hielo y la fuerza para abrirse paso. Un barco normal con un casco sin reforzar correrá riesgo si choca contra el hielo, por muy
suave que sea el golpe. Los rompehielos consiguen fragmentar el hielo gracias a su momento y la fuerza para presionar el hielo con su proa.
El peso del navío oprime el hielo, el cual no lo soporta, se agrieta y se rompe en pedazos. Un casco especialmente diseñado para rompehielos
debe dirigir los fragmentos a los lados del navío o hacia abajo, para facilitar el avance del barco. Una alta concentración de trozos de
hielo detendrá el barco, antes de que éstos se rompan.
Lo esencial para un barco rompehielos es la habilidad para propulsarse sobre el hielo, romperlo, y separar los fragmentos dejando una estela
a su paso.