La Casa Milà, llamada popularmente La Pedrera (pedrera, en catalán, significa cantera), es obra del arquitecto español Antoni Gaudí y fue
construida entre los años 1906 y 1910 en el estilo modernista catalán. Localizada en el número 92 del Paseo de Gracia en el distrito del
Ensanche de Barcelona, la casa fue edificada por encargo del matrimonio Roser Segimon y Pere Milà.
El edificio, por lo innovador, es una típica obra gaudiana en la que las lineas geometricas son solo rectas formando planos curvos. Toda su
fachada está realizada en piedra natural, salvo la parte superior que está cubierta de azulejos blancos, cuya combinación evoca una montaña
nevada. En la azotea se encuentran grandes salidas de escalera y chimeneas, estas últimas recubiertas de fragmentos de botellas y con la
apariencia de cabezas de guerreros protegidas por yelmos.
Cabe destacar la belleza del hierro forjado de sus balcones, que simulan plantas trepadoras. Posee un total de cinco plantas, más un trastero
diáfano realizado en su totalidad con arcos catenarios y la mencionada azotea, así como los dos grandes patios interiores y varios más
pequeños.
En la actualidad el edificio es propiedad de Caixa Catalunya, que ha efectuado continuadas obras de conservación y restauración y la mantiene
abierta al público para su visita, pudiendo entrar en las viviendas de la planta cuarta, el trastero y la terraza. Las demás plantas están
ocupadas por oficinas o todavía por algunas antiguas familias catalanas.
En 1984 la UNESCO declaró la Casa Milà Patrimonio de la Humanidad.