El Real Monasterio de Santa María de Poblet (en catalán: Reial Monestir de Santa Maria de Poblet) es el prototipo de abadía cisterciense
española y panteón real de los reyes de la Corona de Aragón, desde Alfonso II.[1]
Localizado en la comarca de la Conca de Barberà, en la localidad de Vimbodí, en Tarragona, el primer cenobio fue impulsado y patrocinado por
el conde Ramón Berenguer IV, quien lo entregó a los monjes bernardos de la abadía de Fontfroide en el año 1149 (siglo XII).
Enriquecido con distintas donaciones, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XIV, y su total decadencia y abandono en 1835 como consecuencia
de la desamortización de Mendizábal. En 1930 se inició su restauración, de forma que en 1935 pudo dedicarse nuevamente la iglesia al culto, y
en 1940 retornaban a su abadía algunos monjes. No todos los espacios pueden visitarse, por ser dependencias en clausura utilizadas por los
cistercienses que de nuevo ocupan el monasterio.
En 1991 fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Poblet, junto con Guadalupe, El Escorial, San Millán de Yuso y San Millán de
Suso son los monasterios en España que gozan de este título.