El Parque Nacional Los Marmoles fue decretado Parque Nacional en 1936. Su superficie de más de veinte mil hectáreas se compone de una exuberante vegetación de pino, oyamel, enebro y nogal silvestre; en cuanto a la fauna existen pequeños felinos, coyotes, armadillos, zorrillos, conejos y algunas aves como pájaros carpinteros. Este hermoso parque debe su nombre a los grandes yacimientos de mármol que se encuentran en su interior.
La extensión de este parque es de 23,150 hectáreas y su superficie es caprichosa; presenta relieves diversos entre los que se cuentan la barranca de San Vicente y cerros de altura considerable como los de Cangandó y el Oro de los Tepozanes.
De ello se deduce que es un sitio adecuado para la práctica del alpinismo, el campismo y las excursiones a pie.