El Bichon Frise es una raza de perro de exposición que desciende de un perro de aguas y tiene su origen en la cuenca mediterránea de la antigüedad. Utilizados como trueque por los marineros, estos perros fueron introducidos en la Europa continental en el siglo XIV, alcanzaron gran popularidad en Italia y, más tarde, en las cortes francesa y española.
Pequeños y robustos, miden entre 24 y 30 cm de altura a la cruz. El abundante pelaje sedoso puede ser blanco puro, blanco con manchas anaranjadas, crema o gris. Las orejas, caídas y la cola, curvada, están cubiertas por un pelo largo, que cae con soltura.
El Bichón Frise es apreciado por su inteligencia despierta. Excelente perro de compañía. Le gusta jugar,se adapta bien a la vida de ciudad que incluya paseos regulares, al igual que correr en libertad o jugar en el jardín.
Se estima que esta raza es de origen francés, aunque también es muy posible que sea de origen español, del área del Mediterráneo. Posiblemente sus antecesores sean los mismos que los del Caniche. Se dice que era uno de los perros de las cortes francesa y española. Fue llevado a las islas Canarias, donde también adquirió el nombre de Bichón de Tenerife.
Después de la Revolución Francesa, este bichón se trasladó de las atenciones de la corte a sobrevivir a como diera lugar por las calles de los pueblos y ciudades francesas. De esta forma dándole gran fortaleza a la genética de la raza, ya que sólo los más saludables y resistentes lograron perdurar. Pero su belleza y disposición es tal, que eventualmente fue recogido por el público en general. En la década de 1930 varios criadores franceses establecieron la raza, llegando a ser registrada en al club de perros de Francia en 1934.
El mantenimiento del pelo puede llegar a demandar la asistencia de un peluquero canino profesional. Este es un perro que no se debe de bañar a menudo, lo cual dice mucho del cuidado requerido por un perro que es puro blanco. Más de un perro tan activo como este.
Esta raza es muy saludable y fuerte. Muy amistoso, se adapta bien. Aunque también requiere mucho ejercicio para un perro de su tamaño.
Tarea que se debe hacer una vez a la semana. Utilizaremos un shampoo suave. Mojaremos con agua tibia al perro sin alborotar el pelo, después diluiremos el shampoo con agua y lo verteremos sobre el perro con cuidado de que no le entre en los ojos, a continuación frotaremos el shampoo de forma uniforme por el perro poniendo hincapié en patas y barbas (zonas normalmente mas fáciles de ensuciarse y mas difíciles de cuidar). Se puede usar un acondicionador que nos hará más fácil el secado y el mantenimiento del pelo.
Si se desea cepillar entre baños es necesario hacerlo humedeciendo el pelo con un pulverizador con agua y acondicionador, pero si el pelo no se apelmaza o anuda no hace falta cepillarlo entre baños, ya que con el cepillado lo único que se logra con el pelo sucio es romper puntas y extraer con el peine el pelo que se esta renovando.
Para secarlo colocamos el perro tumbado lateralmente sobre una toalla seca. Primero los laterales, luego cola, espalda y finalmente cabeza. El secado es parte fundamental para un buen acabado y corte de pelo. Debemos chequear el perro una vez finalizado el secado con un peine de púa larga para estar seguros de que no quede ningún pelo enredado.