Ingredientes:
Maíz cocido (seco o freco),
Chile ancho y chile guajillo,
espinazo de cerdo,
pechuga de pollo,
aceite,
cebolla,
ajo,
un cubito de caldo,
especias: comino, pimienta, clavo.
Tortillas de maíz,
crema de queso para untar
sal al gusto.
Preparación:
Si han conseguido el maíz seco, desgranado de la mazorca, deberán ponerlo a cocinar durante 5 o seis horas y para que se reblandezca añadir trozos de cal en piedra. Sin embargo, ahora ya se consigue precocido y congelado, en muchos mercados y tiendas especializadas de productos culinarios extranjeros.
El primer paso entonces será limpiar el maíz, quitando el “corazón” que tiene en medio y que es la que le puede dejar un sabor amargo.
Ahora desvenamos los chiles,(quitar parte central y semillas) es fácil, eso sí, hay que enchilarse los dedos para hacerlo. Es fundamental para que el caldo no quede picante, porque realmente este plato no pica, ni toda la comida mexicana es picante. Utilizamos el chile ancho y el chile guajillo, en proporción de tres guajillos por uno ancho. Cuando estén desvenados los hervimos y los pasamos por la licuadora con un poquito de agua.
Para hacer el caldo hemos puesto antes sofreír en un poco de aceite, aquí podéis usar de oliva aunque en México se usa más el de maíz o soja, una cebolla troceada, varios dientes de ajo y el caldo.
Pasamos por el colador la salsa que nos ha salido de los chiles y se la añadimos al sofrito de ajo y cebolla y lo dejamos sazonando a fuego lento, a más tiempo mejor sazón.
Le ponemos una cucharadita de las especias que hemos molido al caldo y hacemos el vaciado de la carne: el espinazo de cerdo y la pechuga de pollo. Y también añadimos el maíz. Dejamos sazonar a fuego lento. Si hace falta mas agua le añadimos agua hervida y caliente.
Cuando el pollo y el espinazo de cerdo se hayan cocido los retiramos del POSOLE y dejamos que siga sazonándose a fuego lento, recordad que ese es el secreto. Unos pocos minutos después ya está listo.
Para servir ponemos trozos de espinazo y pollo en un plato hondo y les ponemos el caldo del POSOLE encima. Lo podemos acompañar con tortillas fritas, se hacen hasta que estén muy tostadas y reducimos el queso con un poco de agua o leche para que quede una salsa de queso.