Mientras la noche este de tu parte y eres su aliado para subsistir, cuando compartís secretos que solo la absoluta oscuridad en su código cerrado sabe interpretar, en los malos momentos que no parecen tener desenlace mas que cuando tu o tu victima caéis en infinita espiral cambiándose los roles, cuando te fundes con la naturaleza, solo tu y la noche descansáis de día.
El descanso de las criaturas nocturnas y de la luna actúa de prologo a las actividades frenéticas de seres vivos y al baile de colores que concurren en las plazas de la selva.
En la oscuridad los colores son valores con tendencia a la baja, pero durante el día el color es vida, reclamo, es por si mismo un idioma hablado por un sinfín de especies que nada tienen que ver unas con otras.
Una coloración concreta en un momento del día puede estar diciendo que no es el mejor sitio para pasar o puede ser una invitación a acercarse, puede ser un color de reclamo o un tono de amenaza, puede ser en un intervalo corto de tiempo el mejor disfraz escondiendo al mas increíble y contumaz cazador que antes simulaba ser una comida fácil.
Sin lugar a dudas encontraremos a nuestro protagonista en el lado de los dominadores de la luz, si hay dudas al respecto con su nombre común se desvanecen llamándose “geckos de día”.
La constante que se repite en esta especie es su llamativa coloración compuesta de vivos colores verdes, rojos, negros, con o sin ocelos, con líneas marcadas y con gotas de pincel salpicadas por sus espaldas, un sinfín de lienzos dignos de las mejores galerías de arte.
Una constante en las obras de arte es lo delicado de su composición y en el caso de los Phelsumas esta constante llega a su punto álgido siendo su piel de una textura tan delicada como espectacular pudiéndose rasgar con la mera fricción realizada con los dedos de una mano, son animales delicados para manipular por lo que trataremos de cogerlos en casos contados y con argumentos sólidos en los casos que haya que hacerlo.
Esta familia la componen geckos con hábitos diurnos como hemos comentado antes y es una experiencia gratificante poder observarlos en su esplendor con toda la luz que nos brinda el día o en su defecto la iluminación del terrario.Poseen laminillas que les permiten trepar por superficies lisas a lo largo y ancho de sus dígitos, son por ello geckos que aprovecharan sobremanera las ramas y toda la decoración que se nos ocurra proporcionarles.
Pertenecen a la familia Gekkonidae, a la subfamilia de los denominados geckos verdaderos Gekkoninae y al genero Phelsuma.
A día de hoy están reconocidas una serie de especies bastante amplia que a continuación detallamos, hay que pensar que pueden ir surgiendo distintas especies y subespecies en sus respectivos habitats.