El coracle es un primitivo bote ligero, cuya forma permite llevarlo a la espalda. Mide unos 2 m. y está fabricado con cuero sobre un armazón de mimbre. La velocidad máxima es de unos 16 km/h y es una embarcación unipersonal. Su mayor inconveniente es la inestabilidad en el agua: hay que ser un experto navegante para mantener el control con un solo remo en forma de pala.
Como el kayak y otros botes portátiles similares, todavía se usa hoy, sobre todo para pescar, en zonas de Irlanda y Gales (Reino Unido).